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viernes, 20 de noviembre de 2015

Mapa de tiempo actual (3)

Identifica el tipo de tiempo que podemos documentar durante el presente fin de semana; envía tu respuesta al correo electrónico del profesor, detallando el comportamiento de las masas de aire y los centro de acción existente sobre la Península Ibérica:



lunes, 9 de noviembre de 2015

Tipo de tiempo. 9 de noviembre de 2015

¿Qué tipo de mapa de tiempo puede entreverse en estas imágenes del día 9 de noviembre de 2015, a primera hora de la mañana?




viernes, 30 de octubre de 2015

Trabajando con el mapa del tiempo

Os he propuesto en clase que trabajéis los mapas de tiempo del día 30 de octubre de 2015 y las previsiones siguientes y que identifiquéis qué tipo de tiempo atmosférico se está desarrollando en estos momento en la Península Ibérica. Debéis razonar vuestra respuesta que canalizaréis por correo electrónico.

Para ilustrar esta actividad, incorporo algunos de los mapas que se han ido generando los días previos a la situación de lluvias provocadas el 1 de noviembre de 2015:

30 de octubre de 2015






31 de octubre de 2015




2 de noviembre de 2015

sábado, 30 de noviembre de 2013

Así “notamos” el cambio climático en España

En España, estas son algunas de las evidencias del calentamiento global:
  • Clima: temperaturas al alza en todo el territorio español, con incrementos entre 1 y 2 grados entre 1850 y 2005. La mitad oriental peninsular, desde Girona hasta Málaga, es la más afectada. Los cinco años más cálidos del registro histórico han sido 2006, 1995, 1997, 2003 y 1989.
  • Nivología y glaciarismo: la disminución del número anual de días de nieve es generalizada. Por ejemplo, en Navacerrada (Madrid) el número anual de días con precipitación de nieve desciende un 41 % (1971-1999). Los glaciares activos de los Pirineos han perdido casi el 90 % de superficie desde principios del Siglo XX. Solo persisten 18 de los 34 aparatos glaciares descritos en 1982.
Vista del valle de Aísa en el Pirineo de Huesca. EFE/DAVID AGUILAR
Vista del valle de Aísa en el Pirineo de Huesca. 
  • Biodiversidad: modificaciones en la distribución de muchas especies, como la colonización reciente de aves originarias de África en España: camachuelo trompetero, bucanetes githagineus, vencejo moro (apus affinis), vencejo cafre (apus caffer), el buitre moteado (gyps rueppellii), escribano sahariano (emberiza sahari), y ratonero moro (buteo rufinus cirtensis). Gran reducción de poblaciones de mariposas, como el Apolo (parnassius apollo), por cambios en los requerimientos de hábitat asociados al cambio climático.
  • Fenología de las plantas y estacionalidad en la región mediterránea: los eventos primaverales (foliación, florecimiento) se han adelantado, con tasas entre 6,5 y 7 días por grado centígrado. Tendencia de adelanto en la foliación, la floración y la maduración de los frutos en el sur de España, en algunas especies clave como el olivo (olea europaea) o la vid (vitis vinifera), y varias especies de robles, encinas (quercus) y herbáceas (poaceas).
  • Tropicalización: la aparición y expansión hacia el norte de especies de peces y otros grupos marinos subtropicales es cada vez más frecuente. En Canarias hay más de 30 nuevas especies de peces tropicales. En El Hierro, algunas incluso se han convertido en objeto de explotación pesquera, como la del gallo aplomado (canthidermis sufflamen), desconocido hasta la década de 1990.
  • Invasiones biológicas: el alga tropical de agua dulce Tetrasporidium javanicum, indicadora de agua turbias y altas temperaturas, se ha instalado en varias localidades de España desde 2005: Badajoz, Alicante, tramos bajos del río Ebro, montañas de Galicia y Portugal.
  • Decaimiento forestal: ciertas masas de pinar de la Sierra de los Filabres (Almería) han sufrido mortandad masiva hasta su práctica desaparición, que solo pueden ser explicados por factores climáticos extremos, muy probablemente vinculados al cambio climático.
  • Plagas forestales: la principal plaga de los pinares mediterráneos, causada por la mariposa Procesionaria del Pino (Thaumetopoea pityocampa), se ha extendido hacia el norte y altitudinalmente, muy posiblemente debido al cambio climático.
  • Mares: el nivel del mar ha aumentado globalmente entre 1961 y 2003 con una tasa media de 1,80,5 mm/año. El nivel del mar ha aumentado en el norte de la península, durante la segunda parte del Siglo XX, entre 2 y 3 mm/año. En el Mediterráneo español se observa un fuerte aumento de nivel del mar desde la década de los 90, cifrado entre 2,4 y 8,7 mm/año, y las tendencias de la temperatura superficial del mar desde la década de los setenta también ascienden de forma coherente con un escenario de cambio climático.
  • Playas: en los últimos 50 años, ha aumentado de forma importante la altura de ola en las fachadas cantábrica y gallega, y se ha modificado la dirección del oleaje en parte de los archipiélagos y el norte de Cataluña. Todas las playas de España se encuentran en regresión, y la dinámica observada en algunas no puede ser explicada por factores diferentes a las tendencias asociadas al cambio climático.
  • Vitivinicultura: se observan cambios en el proceso de maduración de la uva, que dificultan determinar el punto óptimo de cosecha y comprometen la calidad de los vinos. Los cambios observados son coherentes con los estudios recientes sobre el cambio climático en España.
  • Producción de marisco: la disminución de la intensidad (en un 25 por 100) y duración (en un 30 por 100) de los vientos de componente norte en los últimos 40 años asociado al cambio climático ha causado que el tiempo de renovación del agua en las rías gallegas se duplique, aumentando el número de días de presencia de microalgas nocivas.
  • Producción de piñón: la producción de piñones en los pinares continentales de Pinus pinea en Valladolid ha reducido su cosecha media más del 35 por 100, en los últimos 40 años, por los efectos de las tendencias climáticas.

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viernes, 8 de noviembre de 2013

El año hidrológico 2012-2013 ha sido muy húmedo

El año hidrológico 2012-2013 ha sido muy húmedo en la mayor parte de España, con una precipitación media acumulada en el conjunto del mismo que ha alcanzado los 799 mm., lo que supone en torno a un 23% más que el valor normal. La anomalía positiva de precipitaciones del año ha resultado especialmente significativa en amplias zonas del tercio sur peninsular y en un área del alto Ebro.


Año hidrológico 2012-2013
Año hidrológico 2012-2013
Si se considera la distribución geográfica de las precipitaciones acumuladas en el conjunto del año hidrológico (ver mapa adjunto),  se observa que éstas solo han quedado ligeramente por debajo de los valores normales en un área en torno al centro peninsular, así como en el extremo sureste peninsular, en la zona central de la comunidad de Valencia, en las islas orientales del archipiélago canario y en pequeñas zonas de Castilla y León y Cataluña. En el resto de España los totales acumulados superan a los correspondientes valores medios, llegando la diferencia sobre dicho valor medio a superar el 50%  del mismo en dos extensas zonas, una que abarca el sur de Castilla-La Mancha y gran parte del centro y este de Andalucía y otra de tamaño algo menor que incluye Navarra, nordeste del País vasco, parte de La Rioja y extremo noroeste de Aragón.

En lo que respecta a la distribución de las precipitaciones a lo largo del año hidrológico, el primer trimestre del mismo (octubre-diciembre) fue muy húmedo en general, debido sobre todo a las copiosas lluvias de los meses de octubre y noviembre, de forma que a finales de diciembre la precipitación promediada sobre España superaba en más de un 20% su valor normal. Este trimestre resultó especialmente húmedo resultó en el valle del Ebro, en las islas occidentales de Canarias, en el nordeste de Andalucía y en el sureste de Castilla-La Mancha, mientras que por el contrario fue más seco de lo normal en el centro peninsular y en el norte de Cataluña y Castilla y León.

Los meses de enero y febrero de 2013, fueron relativamente húmedos, con una precipitación media mensual a nivel nacional que, en el conjunto de ambos meses, superó en un 25% al correspondiente valor medio normal, por lo que a finales de febrero las precipitaciones acumuladas desde el 1 de octubre seguían superando el valor normal en más de un 20%.  Este superávit relativo de precipitaciones se incrementó notablemente en el mes de marzo, que se caracterizó por su excepcional pluviosidad. Se trató del marzo de mayor precipitación media en España, al menos desde el año 1947 y las precipitaciones excedieron del triple del valor medio en toda España, con excepción de las regiones de la franja norte peninsular, así como las de la franja mediterránea, Baleares y parte de Canarias. En numerosos observatorios, repartidos por las comunidades de Asturias, Castilla y León, Madrid, La Rioja, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía fue el mes de marzo más húmedo desde el inicio de las respectivas series históricas. Debido a estas circunstancias, a fecha 31 de marzo, cuando se cerraba la primera mitad del año hidrológico, las precipitaciones acumuladas en el conjunto de España superaban en un 47% el correspondiente valor medio.

El trimestre abril-mayo-junio fue en conjunto ligeramente más seco de lo normal, con unas precipitaciones que se situaron en promedio un 13% por debajo de lo normal. Estas precipitaciones se distribuyeron de forma muy desigual, de modo que este período resultó relativamente húmedo en las regiones de las vertientes Cantábrica y Mediterránea así como en Baleares, mientras en el resto de España fue un trimestre seco,  especialmente en Canarias y en el suroeste peninsular, donde las precipitaciones quedaron por debajo del 50% del valor medio. A finales del mes de junio el superávit relativo de precipitaciones sobre el valor medio se había reducido hasta el 29%.

El último trimestre del año hidrológico julio-septiembre fue, como el anterior, ligeramente seco, con unas precipitaciones medias que quedaron en torno al 10% por debajo de lo normal. Las precipitaciones superaron los valores medios en el tercio sur y en el oeste de Castilla y León, mientras que el trimestre fue muy seco en general en las regiones cantábricas, norte de Galicia, franja costera mediterránea y algunas áreas de centro peninsular y de los dos archipiélagos. A lo largo de estos meses el superávit de precipitaciones frente a la media siguió disminuyendo muy lentamente hasta llegar al 23% con el que se ha cerrado el año.

Fuente: Aemet

Mapa conceptual sobre los elementos y factores del clima