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jueves, 21 de enero de 2016

Bibliografía en la red sobre la población de Córdoba

Iniciamos ahora un conjunto de entradas en el blog que van a tener como eje vertebral la localización en la red de la bibliografía científica y los trabajos, relacionados en este caso con la Demografía, directamente vinculados a la ciudad de Córdoba y su provincia. Pretendemos agilizar algo el trabajo de cuantos quieran utilizarlos para estudios e investigaciones referidos a esta temática, aunque estarán dentro de nuestras limitaciones de tiempo y espacio.

Sobre la población y todos los elementos y factores que la condicionan hemos podido constatar los siguientes trabajos:

viernes, 4 de diciembre de 2015

Datos de población española del primer semestre de 2015 (INE)

La estadística que ha dado a conocer este miércoles, 2 de diciembre de 2015, el INE (Instituto Nacional de Estadística) sobre nacimientos, defunciones y matrimonios hace una descripción actual de la población español. El informe, elaborado con datos de 2014  y del primer semestre de 2015, constata su paulatino envejecimiento y arroja otras características sobre la sociedad del país que te resumimos en estos cinco titulares: 
  • Más longevos: La esperanza de vida al nacer se incremento hasta los 82,87 años. En 20 años ha crecido en 4,86, lo que supone un avance del 5,8%. La comunidad donde es más baja es en Andalucía, con 81,72, y donde es más alta es en Madrid, 84,22. 
  • Saldo negativo: Durante los seis primeros meses del año murieron 19.268 personas más de las que nacieron, con lo que por primera vez este saldo es negativo en un solo semestre. Sin embargo, hay que recordar que durante los seis últimos meses del año suele nacer más gente que la que fallece, con lo que podría frenarse algo el salto con respecto a ejercicios anteriores.  
  • Más tasa de nacimientos: La tasa bruta de natalidad aumentó en 2014 hasta el 9,17 por mil. Con ello, confirma la leve mejora iniciada en 2013 al avanzar por segundo año consecutivo. Hasta 2013 llevaba cinco años cayendo. Este repunte se ha visto condicionado, sin embargo, por el descenso del conjunto de la población ya que el número total de nacimientos cae a su nivel más bajo desde la primera mitad de 2002 con 206.656. - Más hijos por mujer: El número medio de hijos por mujer aumentó en 2014 hasta 1,32 (en 2013 fue de 1,27). No crecía desde 2008.
  • Madre extranjera: Los nacimientos de madre extranjera suponen el 17,4% del total, menos que en ejercicios anteriores.
  • Treintañeros casados: La edad media con la que los españoles acceden al primer matrimonio es de 33,3 años. Hace 10 años estaba en el 30,2. En 1994, era de 27,9 años y allá por 1984, en 25,8. La comunidad donde se casan antes es en Murcia, con 32,18 años. La caída de población española avanza más rápido de lo previsto. 
El Instituto Nacional de Estadística acertó en sus previsiones del pasado año al estimar que sería en 2015 cuando se cruzaría la línea roja del crecimiento vegetativo negativo.

En el primer semestre el número de nacimientos fue de 206.656 mientras que las defunciones ascendieron a 225.924, con un crecimiento vegetativo negativo de 19.268, y de 23.179 respecto al mismo periodo del año pasado. El número de nacimientos de madre extranjera supuso el 17,4% del total de nacimientos, frente al 17,8% del mismo semestre del año pasado, con lo que mantuvo una ligera tendencia descendente. El crecimiento vegetativo negativo irrumpe, no solo porque el número de muertes es elevado, sino porque, además, el de nacimientos es muy bajo. El número de nacimientos en España, en el primer semestre de 2015, ha confirmado la tendencia a la baja que experimenta ese dato desde 2008 y ha marcado un mínimo desde 2010, con 206.656 nacimientos, un 0,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. Un dato que, de confirmarse con la estadística del segundo semestre de este año, empeoraría la ya mala situación de España en el clasificación de países con la peor situación demográfica. 

(...) las españolas son las europeas que más tarde tienen hijos y las terceras que menos tienen. En 2050, si nada cambia, la población en edad de jubilación habrá duplicado al número de menores de 15 años y en 2080 se habrá alcanzado uno de los escenarios más temidos por los sociólogos: la inversión de la pirámide poblacional, según los datos de un estudio presentado a finales del pasado año en el Parlamento Europeo por el Instituto de Política Familiar. 

 Las previsiones del INE confirman esa vía. España perderá un millón de habitantes en los próximos 15 años y 5,6 millones hasta 2064, según la proyección de población a 50 años del instituto. Y si se mantienen las tendencias demográficas actuales, la población se reducirá de los 46,5 millones (enero de 2014) a 45,8 millones en 2024 y 40,9 en 2064 (un 12%).


Fuente: El País digital, publicado en Red Geográfica 2.

jueves, 22 de octubre de 2015

El descenso demográfico en Córdoba se mantiene

El crecimiento vegetativo o natural en Córdoba, la diferencia entre los nacimientos y las defunciones, arrojó valores negativos en el primer trimestre del 2015 en 721 personas, una cifra que supera ampliamente la que se registró en este mismo concepto en el mismo periodo del año anterior, que fue de 292 personas. En el primer trimestre del año 2015 se registraron en Córdoba 1.754 nacimientos y 2.475 defunciones, según datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

Por lo que respecta a los partos, en Córdoba nacieron 1.754 bebés, de los que 913 fueron varones y 841, niñas. Hubo 38 partos dobles y dos triples. Además, se registraron tres muertes fetales tardías y dos de los recién nacidos no superaron las 24 horas de vida. El mayor grupo de edad de las madres fue de los 30 a los 34 años (676, lo que equivale a un 38,5%), seguidas de los 35 a los 40 (450, un 25,6%) y de 25 a 29 (334, un 19%). Dieron a luz 86 mujeres con edades comprendidas entre los 40 y 44; cuatro que tenían entre 45 y 50, y una que era menor de 15 años. Las cifras de este apartado son similares a las del año anterior, siendo el grupo más numeroso el de los 30 a los 34 años (un 38,5%). También nacieron más niños (869) que niñas (844) en enero, febrero y marzo del 2014. El indicador coyuntural de fecundidad es de 1,35 hijos por mujer, lo que sitúa este parámetro cuatro décimas por debajo de la media andaluza.

La estadística de fallecimientos indica que mientras que en el primer trimestre del 2015 murieron más mujeres que hombres (1.293 frente a 1.182), la situación en el mismo periodo del año anterior fue a la inversa: 1.027 varones y 978 mujeres. El segmento con más fallecidos es el comprendido entre los 85 y 89 años (580, lo que supone un 23,4%), seguido del grupo de los 80 a los 84, que fueron 503 (20,3%). Murieron 150 cordobeses de 95 años o más. En los tres primeros meses del 2014 fallecieron 2.005 personas, de las que 447 (el 22,2%9) tenían entre 85 y 89 años y un 20,9% (421) tenían entre 80 y 84 años.

La edad media de la población cordobesa en el año 2014 era de 38,8 años y el avance del 2015 la fija en 39,1, según datos del Sistema de Información Demográfica de Andalucía. La esperanza de vida de los cordobeses al nacer es la más alta de Andalucía, con 82,4 años, seis décimas por encima de la media regional. Las mujeres tienen mayor esperanza de vida (85,5) que los hombres (79,2). Hace cuatro décadas, la esperanza de vida de un cordobés estaba en 71,3 años y la de una cordobesa en 76,6.

Mariano Rosa: La brecha entre nacimientos y defunciones sigue creciendo, Diario Córdoba, 21 de octubre de 2015

miércoles, 14 de octubre de 2015

El matrimonio en España es solo cuestión de tiempo

Lorena y Pablo se casaron tras 10 años de convivencia y dos después de que naciera su hijo. / CLAUDIO ALVAREZ
Lorena y Pablo se casaron tras 10 años de convivencia y dos después de que naciera su hijo. / CLAUDIO ALVAREZ

Cada vez hay más parejas de hecho en España, pero buena parte de ellas acaban, tarde o temprano, casadas. Por eso el matrimonio resiste como principal forma de convivencia a pesar de su enorme pérdida de popularidad entre las generaciones más jóvenes. Un 48% pasa por el altar o el juzgado en los 10 años siguientes al inicio de su primera convivencia; otro 19% se separa y el tercio restante continúa de la misma manera, según un estudio recién publicado en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas. "En España, la transición al matrimonio, aunque precedida por la formación de una unión consensual, es solo cuestión de tiempo", dice la autora del trabajo, Thaís García Pereiro, profesora de la Universidad italiana de Bari Aldo Moro.

La crianza de hijos también impulsa los enlaces gais

Laura y Mónica se casaron el pasado sábado en Granada. / P. L.
Laura Ordóñez, de 34 años, siempre había sentido cierto rechazo hacia la institución del matrimonio. “He sido muy antibodas”, explica por teléfono, a pesar de que a su pareja desde hace lustro (Mónica Pérez, de 35 años) sí le hacía ilusión eso de casarse, de celebrar un día con toda la gente que quieren que son muy felices juntas. Pero el pasado septiembre, finalmente, Laura cambió de opinión. “Queremos tener un hijo y, en la primera cita para el proceso de inseminación artificial, me dijeron que en Andalucía [la pareja vive en Granada] teníamos más posibilidades de adelantarlo todo si estábamos casadas”.

En España, en torno a un tercio de las parejas formadas por dos hombres que conviven están casadas y el 38% de las formadas por dos mujeres; sin embargo, si miramos solo a los que tienen hijos, el porcentaje sube hasta más del 50% en ambos casos, según los cálculos hechos sobre el Censo de Población de 2011 del INE por la profesora de la Universidad Pompeu Fabra Clara Cortina. “Si los hijos son uno de los motivos para casarse (antes o después de tenerlos), lo son tanto para las parejas homosexuales como para las heterosexuales. La diferencia radica en que las primeras tienen menos hijos que las segundas”, añade Cortina.

Mónica y Laura celebraron su boda el pasado sábado en un cortijo de Granada junto a un centenar de familiares y amigos. “Al principio yo quería hacer un picnic, ya ves”, contaba Laura por teléfono unos días antes de la celebración. Pero estas cosas, ya se sabe, se suelen ir de las manos.

En un proceso de valoración entre coste y beneficio, las facilidades fiscales y administrativas y las seguridades legales marcan en gran medida la decisión de casarse, sobre todo, tras la llegada de los hijos. Antes de los 30 años, menos de la mitad de las parejas están casadas (45%); pero si aumentamos la edad de referencia hasta los 40 años, los matrimonios representan dos tercios, según los últimos datos (de 2011) de la oficina europea de estadística Eurostat. En el contexto continental, España está hacia la mitad de la tabla, tirando más a la zona donde mejor aguanta el matrimonio, lejos de países como Suecia o Francia, donde el 46% y el 52%, respectivamente, están casadas; y bastante por debajo de Malta, Croacia, Grecia o Polonia, donde lo están nueve de cada 10.  

"Al final, no es que la gente en España ya no se case, la mayor parte lo hace pero a edades más tardías y aprovecha el tiempo de la transición para poner 'a prueba' su relación. Este no es un fenómeno nuevo en Europa, esta tendencia ha sido observada también en Francia, Alemania y Hungría. La diferencia está en la transformación de las cohabitaciones con el paso del tiempo", explica García Pereiro. El trabajo que ha dirigido, La evolución de la primera cohabitación de las mujeres en España: ¿cambio o estabilidad?, ha analizado la biografía amorosa de 1.500 mujeres recogida en La encuesta de Fecundidad y Valores en la España del Siglo XXI, hecha en 2006 por el CIS y el CSIC.  


"Realidad burocrática"

Cuando los madrileños Lorena Sánchez y Pablo Piris se fueron a vivir juntos a los 24 años, ni por un momento se plantearon casarse: “Solo queríamos independizarnos y disfrutar de la vida en pareja”, cuenta Lorena. Sin embargo, acabaron diciéndose “sí quiero” tras una década de convivencia y dos años después del nacimiento de su hijo. La “realidad burocrática” fue lo que les empujó. Una realidad que les multiplicaba trámites y trabas a la hora de hacer cualquier gestión relacionada con su chaval. Algo más del 80% de las parejas menores de 40 que tienen un hijo están casadas, frente a poco más del 50% de las que no tienen descendencia. “No celebramos la boda. De hecho, para nosotros aquel día no es una fecha señalada; lo es el día que nos conocimos”, cuenta Sánchez.

“Son pequeñas cosas que vas viendo y se van acumulando”, añade Sergio, valenciano de 35 años. “Haces la declaración y resulta que hay más rebaja si estás casado; en el gimnasio no puedes coger el bono familiar, operan a tu pareja y con los días de permiso te pasa lo mismo... Así que al final dices: estamos juntos, estamos bien, pues nos casamos”. En la boda de Sergio y Flora, en 2013 tras siete años de convivencia, no hubo anillos.

En un contexto de independencia económica, en la mayoría de los casos, de ambos miembros de la pareja, y de aceptación social generalizada de las distintas formas de convivencia, las decisiones se toman, teorizan los expertos, bajo criterios de coste-beneficio. Y razones hay tantas como personas, desde las más concretas y burocráticas hasta las más simbólicas, como “aumentar el grado de compromiso como pareja, dar un paso más en la relación”, explica el profesor de Sociología de la UNED Juan Ignacio Martínez.

Esto también funciona en sentido contrario, es decir, para decidir no casarse porque se huye de ese mayor nivel de compromiso o porque existe una especie de rechazo militante hacia la institución del matrimonio. En estos casos, hay un paso intermedio: registrarse como pareja de hecho. Esto da algunas de las ventajas del matrimonio (los derechos y obligaciones con respecto a los hijos, por ejemplo) pero otras no (los beneficios fiscales) y además cada comunidad tiene una legislación distinta.

Caminos reversibles

Los especialistas coinciden, en todo caso, en que el matrimonio seguirá perdiendo fuelle; la tasa de nupcialidad en España pasó de 7,2 bodas por cada 1.000 habitantes en 1976 a 5,42 en 2000 y a 3,3 en 2013. Pero las predicciones se hacen harto arriesgadas en un contexto de perfiles de relaciones “heterogéneos, múltiples y, más importante aún, reversibles”, en palabras de Thaís García Pereiro. Reversibles porque, si el 19% de las primeras convivencias acaban en ruptura después de 10 años, buena parte de los que se casan también acabarán divorciados: de 2005 a 2014 hubo en España 1,3 divorcios por cada dos bodas, según los datos recogidos en el INE.

Y tanto unos como otros probablemente volverán a tener relaciones en las que se casarán de nuevo. O se unirán de hecho. O tal vez abrazarán esa otra forma de relación que los expertos han llamadoliving apart together (vivir juntos pero separados), esto es, una pareja estable que vive cada uno en su casa, que tradicionalmente protagonizaban sobre todo los jóvenes que todavía no habían podido emanciparse, pero que hoy también practican muchas “mujeres de mediana edad, independientes laboralmente y con hijos”, según un estudio de 2011 del profesor de la Universidad de Málaga Luis Ayuso.

“Tenemos que aprender a valorar la diversidad en todas sus formas y premiar las decisiones de pareja tomadas con plena libertad, independientemente de cuáles sean. Nuestro Estado de bienestar tendría que garantizar a todos las condiciones mínimas para poder tomar decisiones libres”, concluye García Pereiro. Lo hace por correo electrónico, ya que estos días está de viaje de luna de miel; se acaba de casar con el hombre con el que convive desde hace cinco años.

lunes, 10 de febrero de 2014

Los musulmanes son el 3,6% de la población en España

"Hay demasiados musulmanes en nuestro país". Es muy posible que usted haya escuchado alguna vez ese comentario, surgido de una mezcla de racismo, desconfianza y miedo al diferente. Las cifras reales desmontan esta creencia: la población musulmana en España es 1.732.000 personas, lo que supone un 3,6% de los 47,1 millones de habitantes totales (según el INE). Así se desprende de los datos del Estudio demográfico de la población musulmana que acaba de hacer públicos el Observatorio Andalusí. Este porcentaje, actualizado a diciembre de 2013, es inferior al de la mayoría de los países del entorno europeo.


El estudio anual, puesto en marcha hace 12 años por el organismo dependiente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), traza una radiografía de los musulmanes en nuestro país a través de los datos oficiales del padrón de habitantes. A pesar de que según la Constitución Española no se puede preguntar a los ciudadanos por la religión que profesan, el documento realiza una estimación basada en la nacionalidad de los habitantes extranjeros o nacionalizados -es decir, de si proceden de países musulmanes- y los combina con los registros de la propia Ucide, el organismo que representa a quienes siguen esta religión ante la Administración del Estado.

De los 1.732.000 musulmanes que viven en España, 1.163.000 son extranjeros y 568.000, españoles. Entre los foráneos, la gran mayoría (797.000) proceden de Marruecos, aunque también hay argelinos, bengalíes, senegaleses, pakistaníes y nigerianos (entre otros). Mientras, en el más de medio millón de españoles se incluyen nacionalizados, hijos de parejas mixtas y españoles conversos, que se estiman en 21.000.

Los guarismos reflejan que en 2012 había en este país 1.671.000 musulmanes, por lo que la variación respecto al año posterior son 60.000 personas, es decir, un 3,6% más (aquí se puede consultar el informe completo del año anterior).

Las comunidades autónomas en las que viven más seguidores de Mahoma son Cataluña, Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia. En cuanto a provincias, destacan Barcelona y Madrid, además de Ceuta y Melilla, ciudades autónomas con gran porcentaje de musulmanes. Respecto a municipios, los que mayor número de ciudadanos con esta creencia son, por este orden, Barcelona, Ceuta, Madrid, Melilla, Badalona (Barcelona), Cartagena (Murcia), El Ejido (Almería), Málaga, Murcia, Tarrassa (Barcelona), Valencia y Zaragoza.


La comparación con los países de nuestro entorno muestra que en casi todos ellos hay un porcentaje mayor de musulmanes. Según datos aportados por Amnistía Internacional en 2010, en Bélgica vive un 6% de población con religión islámica; en Francia son el 7,5%; en Suiza llegan al 5,7%, en Holanda rebasan el 5,5%, mientras que en Alemania alcanzan el 5% y superan el 4,6% en Reino Unido. A pesar de que en ninguno de los casos se roza el 10% de musulmanes, la ONG ha alarmado en numerosas ocasiones sobre la discriminación de las personas de esta confesión, algo fuera de lugar en un continente que disfruta de libertad religiosa.

Miguel Ángel Medina: Los musulmanes son el 3,6% de la población en España (1,7 millones), Miradas Árabes (blogs EL PAÍS), 10 de febrero de 2014

domingo, 19 de enero de 2014

La población de Córdoba es la más envejecida de Andalucía

El envejecimiento de la población cordobesa continúa acentuándose con el paso de los años, no solo por el aumento de la esperanza de vida, sino también porque los nacimientos se están reduciendo y la población inmigrante está cayendo desde el inicio de la crisis. El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó ayer los datos definitivos del último padrón, que recoge que Córdoba, con una edad media de 41,5 años, es la provincia andaluza con una tasa más elevada, superando los 41,4 años de Jaén y la media andaluza, que se sitúa en 40,1 años.


Pese a este progresivo incremento, Córdoba registra una edad media inferior a la nacional (41,9 años) y está lejos de los datos más elevados de provincias como Orense (49,1), Zamora (49,1), Lugo (48,7) y León (47,1). Por el contrario, la población más joven se encuentra en Almería (38,7) y Murcia (39), dos provincias en las que la inmigración tienen un fuerte peso por el atractivo agrícola de ambas zonas del este peninsular.

Por sexos, el padrón a 1 de enero del 2013 refleja que los varones tienen una edad media en Córdoba de 40 años, un dato que supera la media andaluza (39), aunque es inferior a la nacional (40,5). En el caso de las mujeres, las cordobesas promedian 42,9 años, cifra que es mayor también el dato andaluz (41,3), pero que está por debajo del nacional (43,1).


MAYORES DE CIEN 

Córdoba es la quinta provincia andaluza con más mayores de 100 años al estar empadronadas 177, de las que 39 son hombres y 138, mujeres. En la comunidad había más en Sevilla (418), Málaga (390), Cádiz (189) y Granada (182). De las 177 personas que superan el siglo en la provincia, el mayor número se encuentra en la ciudad de Córdoba (50), seguida de Baena (17), Cabra (12), Belalcázar (6), Fernán Núñez (6) y Montilla (6). Sorprende que en el segundo municipio de la provincia en habitantes, Lucena, solo se contabilizan 3 mayores de cien años.


El último padrón oficial refleja que el municipio con mayor número de empadronados menores de 4 años es Córdoba, con 17.148 inscripciones, seguido de Lucena (2.585), Puente Genil (1.639), Palma del Río (1.147) y Montilla (1.128). En la provincia hay 39.859 empadronados entre 0 y 4 años.

F. Expósito: La población de Córdoba es la más envejecida de Andalucía, Diario Córdoba, 18 de enero de 2014

Los empadronados nacidos en el extranjero caen por primera vez

El último padrón ha roto una tendencia de aumento que se mantenía desde 1996, inicio de la serie histórica actual. En la provincia hay 32.010 nacidos fuera de España, 255 menos que en el 2012. No obstante, eso no significa que sean extranjeros pues pueden estar nacionalizados. El país que aporta más inmigrantes es Rumanía, con 7.865 empadronados, seguido de Marruecos (3.728), Ecuador (2.440), Colombia (1.806), Francia (1.454) y Alemania (1.325).

Córdoba es el municipio que cuenta con un mayor número de nacidos en el extranjero, con 13.790, seguido de Lucena (2.774), Palma del Río (1.420), Baena (1.289), Puente Genil (1.254) y Pozoblanco (897).

Córdoba es una de las provincias andaluzas con menor población inmigrante empadronada. Solo Jaén tiene menos extranjeros, con 25.958. Málaga, con 339.737, es la que tiene más.

F. Expósito: La población de Córdoba es la más envejecida de Andalucía, Diario Córdoba, 18 de enero de 2014

La población de la capital

El último padrón municipal deja la población de la ciudad de Córdoba en 328.704 habitantes, aunque en el núcleo urbano principal solo se contabilizan 296.765. El resto se encuentra repartido en barriadas, urbanizaciones o zonas diseminadas.

Alcolea, con 2.703 habitantes, es la barriada con un mayor número de habitantes. Detrás se encuentran El Higuerón, con 2.157; Villarrubia, con 1.990 y Doña Manuela, con 1.630. Asimismo, hay que destacar que existe un núcleo diseminado que cuenta con 2.307 empadronados.

La población de la ciudad de Córdoba ha tenido un mayor crecimiento en las zonas periféricas que en el núcleo principal. Así, en el año 2000 el casco urbano contaba con 294.109 empadronados, mientras que en el resto de las zonas había 19.354.

F. Expósito: La población de Córdoba es la más envejecida de Andalucía, Diario Córdoba, 18 de enero de 2014

jueves, 9 de enero de 2014

Pero... ¿cuántos se fueron de verdad con la crisis? 7 aclaraciones sobre la emigración de España

¿Se van de España los jóvenes de la generación más preparada? En realidad nadie mide la fuga de cerebros y, según los datos del INE, la migración del grupo entre 18 y 29 años no es la más numerosa, sino la de menores (en su mayoría hijos de emigrantes que regresan con sus padres a su país de origen). Son las dos ideas que más se repiten, sin embargo, en los medios de comunicación.
El INE infrarrepresenta la realidad de la emigración, según reconoce el propio organismo. Los datos oficiales indican que se marcharon 2.186.795 personas entre el 1 de julio de 2008 y el 1 de julio de 2013, de los cuales el 11,98% (262.081) son españoles de nacimiento o nacionalizados.
España pierde ahora población -tras el boom democráfico por la llegada de más de 5,8 milones de inmigrantes entre 1998-2008- y recibe más remesas de las que envía al extranjero. Analizamos 7 cosas que sabemos y que no sabemos de la emigración española, al hilo del informe *Así nos vamos, elaborado en un taller del grupo de periodismo de datos de Medialab Prado:

Ninguna cifra muestra la realidad

    No hay respuesta a la pregunta de cuántos españoles han emigrado con la crisis, pero sí una tendencia: cada año son más los nacidos en España que se marchan a vivir fuera. Si distinguimos entre nacidos en España, nacionalizados y extranjeros es porque las motivaciones para emigrar pueden ser diferentes: muchos, por ejemplo, vuelven a su país de origen después de haberse nacionalizado. Disponemos de tres datos: 268.578, 700.000 y 40.000.

    El INE reconoce que sus cifras no miden a todos los emigrantes: muchos de los nacidos en España que se marchan no se dan de baja en el Padrón ni de alta en los consulados del país al que se mudan (no se ven ventajas en hacerlo y sí inconvenientes, como viajar a la ciudad donde está el consulado y perder el derecho a votar en elecciones municipales y autonómicas).

    El informe que habla de los 700.000, de la socióloga Amparo González para la Fundación Alternativas, está calculado "con la cuenta de la vieja", en palabras de la propia investigadora: multiplicó por 2,5-3 los datos del INE sobre flujos, a partir de la diferencia que hay entre las cifras que cuenta España y las de países como Reino Unido y Alemania, que contabilizan una presencia de españoles muy superior a la que la que indica el INE.
    El estudio de los 40.000, de Carmen González Enríquez para el Real Instituto Elcano, analiza los stocks, es decir, la población española residente en otros países que se ha registrado en los consulados españoles y forman parte del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero. “Yo no digo que solo se hayan ido 40.000. Lo que digo es que el saldo [entre los que se han ido y los que habrían regresado] ha aumentado en 40.000”, aclara.
  1. Se van más extranjeros que españoles... pero es más fácil medir la marcha de extranjeros que de autóctonos
  2. “Con los extranjeros [que emigran] el error que podemos cometer es más pequeño, porque más tarde o más temprano, caducan [en el Padrón] (...). Estamos infraestimando la cifra de españoles que emigran a países europeos, eso es evidente”, reconoce el subdirector general de estadísticas sociodemográficas del INE, Antonio Argüeso. Por las mismas razones “tenemos una cierta incógnita sobre si están volviendo o no están volviendo, en la medida en que no se empadronan”.
  3. No son sólo jóvenes los que se marchan.
  4. La mayoría de los emigrantes españoles están en edad de trabajar, pero esto ya ocurría antes de la crisis. El principal grupo que se marcha entre los españoles de nacimiento es el de menores de edad.
    Estas cifras entre los menores -con una clara tendencia al alza que se mantiene- sugieren una emigración “de arrastre”, familiar. Un ejemplo es el caso de Ecuador. “El año pasado se fueron unos 7.000 españoles a Ecuador y, de esos, 4.000 son españoles nacionalizados. Del resto, más de 2.000 son menores de 15 años nacidos en España, que son hijos de ecuatorianos. Mayores de 15 años nacidos en España no llega a 300", apunta el subdirector general de estadísticas sociodemográficas del INE.
  5. ¿Se van los más preparados?
    Otra pregunta sin respuesta. Ninguna estadística recoge cifras sobre el nivel de formación de los emigrados, así que no se puede medir la llamada fuga de cerebros (término usado en su origen para científicos e ingenieros) o emigración cualificada, en referencia a personas con educación superior.
    Un informe de Comisiones Obreras de 2013 destaca “la imagen estereotipada que la prensa ha popularizado” sobre la fuga de cerebros e indica que se hace hincapié en “la idea de la salida de profesionales altamente formados, cuando ese fenómeno ya era un hecho previo a la crisis económica”.
    “En España, el porcentaje de personas de 24-34 años con educación superior es del 44% para mujeres y del 34% para hombres. Sabiendo que la tendencia a emigrar generalmente aumenta con el nivel de instrucción, es de esperar que la mayoría de la emigración española reciente esté compuesta por emigración cualificada”, indica la socióloga e investigadora del CSIC Amparo González.
    La investigadora Carmen González Enríquez publicó recientemente los primeros datos de una encuesta organizada con otros organismos de Italia, Portugal, Grecia e Irlanda para conocer el perfil de los emigrantes autóctonos. Tiene un sesgo: buscaron respuestas a través de anuncios en prensa, la UNED, redes sociales y asociaciones de emigrantes. De las 1.182 personas nacidas en España y emigradas después de 2007 que contestaron al cuestionario, sólo el 30% indicó que la razón de su marcha era la falta de trabajo y el 91% dijo tener un título universitario (de estos, el 30% ingenierías).
    En cualquier caso, la migración actual no tiene que ver con las anteriores oleadas históricas. "En los años 60 se fueron de España unos dos millones de personas. Es incomparable con lo que está sucediendo ahora. No sólo las cifras, sino las condiciones de aquella emigración y las actuales tampoco tienen ningún parecido. La que salía entonces era básicamente descualificada", apunta González Enríquez.
  6. A dónde se marchan
  7. Hay diferencia entre a dónde se van los españoles de nacimiento, los nacionalizados y los extranjeros.
    La emigración española (incluyendo a los nacionalizados) se dirige fundamentalmente a la UE. En contra de la impresión generalizada, no es Alemania (19.462) el destino preferido, sino Reino Unido, a donde han emigrado 30.779 españoles en este periodo según el INE (y hasta 112.980 según fuentes oficiales del país, aunque muchos pueden haber retornado). Francia es el país que han elegido 24.770 españoles, el segundo de la lista seguido de EEUU (22.030), también por delante de Alemania.
    Los dos países a los que más emigran los españoles son Rumanía (277.011) y Marruecos (180.703), que son además las dos nacionalidades mayoritarias entre la población extranjera residente. Retornan también a sus países los ciudadanos de Ecuador y Bolivia.
  8. Cada país hace sus cuentas... y mira lo que pasa.
  9. mapa comparativa paisesEmigrantes españoles según distintas fuentes (2008-2011)
  10. Otra forma de medir la migración... ¿es posible?
    González Enríquez, del Real Instituto Elcano, cree que si los trámites en el Consulado fueran más fáciles para los emigrados (por internet, sin necesidad de desplazarse hasta allí) mejoraría la fiabilidad de las cifras.
    Por su parte, la investigadora del CSIC Amparo González sugiere que el propio INE contraste sistemáticamente los datos oficiales españoles con los de países de destino o que el Instituto incorpore en su sistema estadístico una encuesta real que incluya las migraciones, como una especie de Encuesta de Población Activa (EPA). Esto parece inviable, por falta de recursos -solo hay dos personas en el INE dedicadas a las Estadísticas de Migraciones- y por el coste económico.
    Antonio Argüeso, del INE, pone como ejemplo precisamente la EPA, la encuesta más cara que hay en España (cuesta 10 millones al año) y que entrevista a 300.000 hogares al trimestre. “Tendrías que hacer una cosa como 4 ó 5 veces la EPA de tamaño, porque la gente que se va es muy poca (1%), por lo que tienes que tener una muestra grandísima a la que tienes que estar preguntando mucho tiempo, al menos durante un par de años cada 3 meses. Ningún país del mundo lo hace”, explica.

Fuente: Lucía González-Gloria Rodríguez-Pina: Pero... ¿cuántos se fueron de verdad con la crisis? 7 aclaraciones sobre la emigración de España, EL HUFFINGTON POST, 5 de enero de 2014

miércoles, 8 de enero de 2014

¿A qué edad tienen las madres sus hijos en España?

Según los últimos datos publicados por el INE, en España no solo nacen menos niños sino que cada vez se van teniendo menos hijos y estos se tienen a edad más tardía. En el último año hemos tenido 454.648 nacimientos, de los que 87.451 correspondes amadres extranjeras. Esto significa que casi el 20% de los nacidos corresponden a madres extranjeras.

El profesor Juan Martín Martín ha elaborado unos gráficos en el que se puede comparar el número de nacimientos de las madres en España según la edad, comparado con las madres extranjeras en España

Nacimientos en España según la edad de la madre. 2012
Nacimientos de Madre extranjera en España, según edad de la madre. 2012



¿Qué conclusiones podemos sacar?

  • La Natalidad va descendiendo año tras año y no se ven signos de recuperación.
  • El 20% de los nacimientos producidos en España son de madres extranjeras
  • Cada vez se tienen menos hijos por muje1.44 (2009) 1.43 (2010) 1.40 (2011), cuando el mínimo para el reemplazo general se estima en 2.1 hijo por mujer.
  • Los hijos se van teniendo en edad más tardía (madres más mayores), mientras que en los años 60 se tenían hijos antes de los 30, hoy se tienen mas mayores lo que no favorece el tener un segundo o tercer hijo.
  •  Las madres en España concentran sus nacimientos entre los 32 y 35 años, siendo los 34 la edad en la que nacen más niños.
  • Las madres extranjeras en España suelen tener los hijos a edad más temprana, aunque en los últimos años se ve una clara tendencia a la "españolización" de los nacimientos y año tras tras año se van acercando a edades más tardías. Los datos del INE reflejan esta tendencia y concentran sus nacimientos entre los 27 y 32 años de la madre. Siendo los 30, la edad que más niños nacen de madres extranjeras en España.
  • El número de mujeres que no tienen hijos ha aumentado considerablemente en la última década.
  • Las condiciones económicos y el estado del bienestar han dificultado el aumento de la fecundidad en España.
  • Todas estas cuestiones van a tener una incidencia directa en la edad de jubilación, en las pensiones... que son temas que hoy por hoy nos preocupan a todos, pero a los que aún no se han dado soluciones.
          Conocer el índice de Fecundidad en España ordenados por provincias

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Natalidad y mortalidad en los tiempos actuales

La caída de los nacimientos se acelera

La tasa de natalidad lleva retrocediendo en España desde el año 2009, pero esta tendencia se está acelerando en los últimos meses. El avance de los datos demográficos de 2013 del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra cómo en el primer semestre de este año se ha registrado una reducción de nacimientos del 6% respecto al mismo periodo de 2012 (en el que ya hubo un retroceso del 2,5% comparado con 2011). 

En los primeros seis meses de este año han nacido 210.778 bebés frente a los 224.782 del primer semestre de 2012 o los 230.568 del mismo periodo de 2011. El motivo está no solo relacionado con la disminución del número de hijos por mujer –un fenómeno ligado, aunque no exclusivamente, a la crisis- sino también con el menor número de mujeres en edad fértil. La reducción de la natalidad se refleja también entre la población extranjera, incluso con valores superiores, al ser la caída respecto a 2012 del 9,4%. En términos generales, los partos de mujeres inmigrantes representaron la primera mitad del año el 18,3%, frente al 20,4% que llegaron a suponer en 2009. Por autonomías, solo Ceuta y Melilla registró un aumento de nacimientos. Las mayores caídas han sido en Canarias (-15,8%)y Navarra (-11%).

El número de defunciones refleja un aumento respecto a la tendencia de años precedentes. Mientras entre 2008 y 2011 murieron entre 199.000 y 194.000 personas, según los años, este año ha habido 204.395 muertes. Las muertes han disminuido respecto al excepcional año pasado, en el que se registró un número anómalo de fallecimientos en los primeros meses de 2012. En 2012, un incremento coyuntural de los meses de febrero y marzo dispararon las cifras un 9%.

Como consecuencia de la caída de nacimientos y la tendencia del aumento de los fallecimientos –por el envejecimiento de la población- el crecimiento vegetativo de la población (la diferencia entre partos y defunciones) se estrecha cada vez más. Este saldo ha menguado hasta 6.384 personas en el primer semestre de este año. Es un 10% menos que el año pasado y un 88% más reducido que el primer semestre de 2008. Pese a ello, el INE advierte de que la primera mitad de año se caracteriza por una mayor mortalidad y menor natalidad que la segunda mitad, por lo que el saldo natural esperado para 2013 “es aún claramente positivo”. No será hasta 2017, según las últimas estadísticas del organismo estatal, cuando se cruzarán las tendencias y habrá más muertes que partos en España.

Jaime Prat, Valencia: La caída de los nacimientos se acelera, EL PAÍS, 4 de diciembre de 2013

Más defunciones que partos

Las proyecciones del INE estiman que seguirá incrementándose la esperanza de vida. / GORKA LEGARCEJI
Las proyecciones del INE estiman que seguirá incrementándose la esperanza de vida. / GORKA LEGARCEJI
La caída de la natalidad y el envejecimiento de la población tienen a los demógrafos largo tiempo calculando cuándo se cruzarán las curvas de estas dos tendencias de distinto signo y habrá más defunciones que nacimientos. Las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), que este viernes publicó el estudio Proyección de la Población de España 2013-2023, han puesto fecha a ese momento: si se mantienen las tendencias demográficas actuales sucederá en 2017. Se trata de un hecho muy singular. Hay que remontarse a la Guerra Civil o la epidemia de la llamada gripe española de los años 1918 y 1919 para observar un fenómeno similar. En la década de 1990 estuvo a punto de suceder, pero desde 1998 hubo un repunte de la natalidad que salvó de milagro el balance entre muertes y partos.

A partir de 2017, el aumento de la población quedará exclusivamente —ya lo estaba mayoritariamente— en manos del saldo migratorio, un fenómeno muy variable y mucho más impredictible que las tendencias de natalidad y mortalidad. La caída de población dejará de ser un fenómeno limitado básicamente a zonas rurales o en desarrollo, sino que se generalizará. Solo las ciudades de Ceuta y Melilla crecerán en número de habitantes.El estudio del INE también prevé que España pierda en los próximos 10 años 2,6 millones de habitantes —más de la suma de la población de las ciudades de Barcelona y Valencia— y caiga hasta los 44.082.671. “Es un reflejo de que la situación en España es mala: vienen menos inmigrantes, emigran más residentes y la gente no tiene los hijos que desearía”, sostiene Teresa Castro, del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

La evolución de la población de un país es, de forma simplificada, una ecuación cuyo resultado depende de tres variables: los nacimientos (que suman habitantes), los fallecimientos (que restan) y los movimientos migratorios (que pueden sumar o restar). Para saber el lugar hacia el que se dirige España, según las previsiones del INE, hay que analizar estos tres elementos. Y todos ellos juegan a favor de un descenso de población. Pero la clave de lo que sucederá en el futuro está, según apunta Albert Esteve, del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la Universidad Autónoma de Barcelona, en el saldo migratorio (la diferencia entre inmigrantes y emigrantes).

Sin embargo, esto no tiene por qué ser así, como destaca Esteve. De hecho, el demógrafo apunta que este factor, el saldo migratorio, es el más impredecible de todos los que entran en juego en las estimaciones demográficas. Y, quizás, aún lo sea más si se toman como base unos datos que obedecen a una situación, como la actual, con unas condiciones “muy particulares y muy poco generalizables” debido a la emigración y la caída de la inmigración por la intensa la crisis económica.De los 2,6 millones de pérdida de población que plantea el estudio del INE hasta 2023, 2,5 millones vendrían ligados al saldo negativo del intercambio de población con el extranjero. Para llegar a esta conclusión, el informe plantea la hipótesis de que, durante la próxima década, el movimiento de personas que entran del país se mantendrá estable y las salidas crecerán con la intensidad observada este año. Es decir, que por cada dos inmigrantes que partan habrá un emigrante que llegue.

El demógrafo del CED insiste en tener muy presente esta precaución. “La dinámica migratoria es la más difícil de medir. Se registra con cierto retraso temporal [los emigrantes no notifican su partida y los padrones o los censos tardan en registrarla] y además es el elemento más variable a las circunstancias económicas de un país”.

Las previsiones del INE señalan que el crecimiento natural negativo llegará en 2017, cuando el número de nacimientos (estimados en 397.714) ya no será capaz de compensar el de fallecimientos (404.054). Y esta situación se mantendrá, al menos, hasta 2023, último año del estudio.Los especialistas insisten en que la evolución de la población en España dependerá del imprevisible comportamiento que tenga el movimiento migratorio. Las otras partes de la ecuación que definen la proyección demográfica, la natalidad y la mortalidad, son mucho más predecibles.

La demógrafa del CSIC quita relevancia a la fecha exacta. “Ya se sabía que más pronto o más tarde llegaría el momento en que los fallecimientos serían más numerosos que los nacimientos”. Añade que ello no supone ninguna particularidad si se compara con lo que sucede en buena parte del resto de Europa. “El 90% del crecimiento de la población que se da en Europa obedece a la inmigración”, apunta Castro. El crecimiento natural negativo se da en Alemania, al menos, desde el año 1975. El aumento de población que ha tenido este país ha ido ligado a la llegada de extranjeros. Lo mismo sucede en Bulgaria, Estonia, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Hungría, Portugal, Rumanía o Croacia, con datos de 2011. “No es nada excepcional en nuestro entorno”, comenta Castro.

La tendencia es clara y se debe a varios factores. Por un lado, a la reducción del número de mujeres en edad fértil. A lo largo de los siguientes 10 años estarán en edad de tener descendencia las generaciones que nacieron durante la crisis de natalidad de finales de la década de 1980 y principios de 1990. Tampoco ayuda que las personas que hacen las maletas y emigran suele ser gente en edad fértil. En 2023 habrá 9,3 millones de mujeres entre 15 y 49 años, frente a los 11,2 millones que hay ahora.La predicción demográfica del INE vaticina que el número de partos seguirá reduciéndose en los próximos años. Entre 2013 y 2023 nacerán 3,9 millones de niños, un 17% menos que en la década anterior. En 2023 la cifra de partos estimada es de 339.805, una cuarta parte menos que este año. Y todo ello, a pesar de que en las proyecciones se ha sido optimista y se ha supuesto que la media de hijos por mujer crecerá de la tasa actual de 1,34 hasta 1,41 hijos.

A ello se suma el descenso de niños por mujer. ¿Por qué las mujeres tienen cada vez menos hijos? La cuestión va más allá de la crisis económica actual. En 1997, cuando ni el más pesimista podía imaginar la intensidad de la recesión que estallaría una década después, la tasa era de 1,1, inferior a la actual de 1,34 hijos por mujer. Para la catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III de Madrid Constanza Tobío, la pregunta que habría que plantear no es por qué las mujeres no quieren tener hijos sino por qué siguen queriendo tenerlos cuando “todo está en contra”, desde la necesidad de trabajar fuera de casa, a la caída de las ayudas sociales (por ejemplo escuelas infantiles).

A la vez que bajará el número de nacimientos, la proyección del INE recoge que seguirá incrementándose la esperanza de vida hasta alcanzar en 2022 los 87 años entre las mujeres y 81,8 años en hombres. Son 2,5 y 1,9 años más que los valores actuales. Habrá 23.428 centenarios, casi el doble de los que hay en la actualidad. Se intensificará el envejecimiento de la población, un proceso en el que también colaborará —si no hay cambios— el saldo migratorio negativo y la partida de generaciones jóvenes. Y aumentará el número de defunciones. En 2022 habrá 411.617 fallecimientos entre los residentes en España, por los 403.785 del año pasado. Y frente a los 339.805 alumbramientos previstos. Es entonces cuando se alcanzará la máxima diferencia entre nacimientos y muertes: 71.812.

Jaime Prat, Valencia: Más defunciones que partos, EL PAÍS, 22 de noviembre de 2013